Suena el despertador, son las 07:00 de la mañana y me pongo en marcha como si las 13 horas de ayer no hubieran existido. Ducha rápida, termino de prepararlo todo, cafe, cargo la moto y me pongo en marcha, son las 08:00 de la mañana.
Pronto alcanzo la localidad de Cadaques y encaro dirección a Cap de Creus. Cuando llego no hay prácticamente nadie así que disfruto de sus vistas y de la fresca mañana. Regresando por al misma carretera me desvío hacia El Port de la Selva. Pueblo pesquero muy pequeño pero con ese encanto que tienen los pueblos marineros. Sigo la carretera de la costa dirección con la frontera Francesa. Paso por Portbou otro bonito pueblo bañado por el mediterráneo y me meto de lleno en el país vecino. Aquí es donde empieza la diversion de verdad. carretera recién asfaltada, curvas infinitas y que no tienen fin, el día, fresco, sin viento, ideal para montar en moto y disfrutar de las vistas al mar Mediterránea hasta que llego a Angeles sur Mer donde me desvío para encarar, ahora si, los Pirineos. La carretera y los paisajes, así como sus villas y pueblos no defraudan. El bosque en muchos lugares se mezcla con la carretera y dejan ese olor a hierba mojada que tanto nos gusta. Llego a Camprodon, precioso pueblo pirenaico digno de un merecido descanso a comer. Y así, con el paso de los kilómetros, voy coronando los míticos puertos de esta cordillera. Después de casi ocho horas de disfrute pleno llego a la Seu de Urgell, localidad donde descansare lo que queda de día y me recuperare para lo que me espera mañana.